Homenaje a Baloo
Hasta siempre, mi querido Baloo. 



Hoy nos toca despedirnos de ti, y cuesta mucho encontrar las palabras para expresar el vacío que dejas en casa.
Fuiste un perro buenísimo, de esos que no necesitan hablar para demostrar cuánto quieren. Nunca te quejabas por nada, siempre tan noble, tan tranquilo y tan bueno. Te conformabas con poco, solo necesitabas sentirte querido y estar cerca de nosotros.
Te querían muchísimo, especialmente los niños, que siempre tendrán en su corazón los momentos compartidos contigo, tus miradas, tus juegos y tu compañía. Has sido parte de su infancia y de nuestra familia, y eso nadie nos lo podrá quitar.
Nunca te gustaba quedarte solo. Siempre querías estar acompañado, estar cerca de nosotros, porque tu felicidad era simplemente no separarte de quienes querías. Y ojalá hubiéramos podido tenerte a nuestro lado mucho más tiempo.
Nos quedamos con todos los recuerdos, con tu cariño incondicional y con la suerte de haber compartido tantos momentos contigo.
Gracias por tanto, Baloo. Perdona si alguna vez no supimos entenderte o darte todo el tiempo que merecías.
Hoy la casa se siente un poco más vacía y nosotros tenemos un poquito más roto el corazón.
No has sido solo un perro, has sido uno más de la familia.
Te querremos y te recordaremos siempre.
Descansa, mi pequeño Baloo. Nunca te olvidaremos. 




